Páginas

viernes, 5 de agosto de 2016

EL BENSU

Fotografía de Google
Recordaba vagamente la imagen de un gran barco encallado a escasos metros de la playa, como si se tratara de una atracción turística. Era muy pequeña, tenía 4 años, y a menudo, hacíamos el paseo desde casa hasta "ver el barco".  Lo curioso es que no recuerdo su despiece, como si un buen día me lo hubieran quitado de en medio y ni siquiera echarlo de menos. Pero eso sí, siempre cuando llego a la punta del paseo, la playa de Es Monestir, recuerdo el gran barco encallado, oxidado y rompiéndose con las olas que le golpeaban, El Bensu. 
Fotografía de Google
Hace unos días, hablando con mi hermano, le pregunto si el recuerda que delante de la Riera Aubi hubo un barco encallado, y casualidades de la vida, él entonces tenía 17 años, recuerda como embarrancó e incluso estuvo ayudando a ponerse a salvo a las más de 20 personas que iban a bordo. Y me cuenta que en la misma playa y dónde estuvo encallado, descansan sus restos a día de hoy, sin que casi nadie lo sepa, a escasos metros de la playa y de la superficie. Por si fuera poca la sorpresa, días después encuentro un reportaje de Paulí Martín en el blog de Gabriel Martín Roig, con la historia de El Bensu. 

A continuación os haré un resumen de ella con algunas fotos que he encontrado por Internet, y al final del escrito, o cuelgo un vídeo que he realizado con una GoPro este mes de julio. 

El Bensu, un barco construido en 1954 con 96 metros de eslora y un peso de 6000 toneladas, se encontraba atracado esperando entrar a puerto para recoger unas mercancías y después de salir otro buque, el práctico avisó al capitán del Bensu de que podía iniciar su maniobra. El capitán se vio sorprendido por un golpe de viento que arrastró el buque hasta unas rocas cercanas a la playa, destrozando la quilla de barco, el sistema eléctrico, inundando las bodegas y dejando muy afectada la sala de máquinas. Era el 4 de enero de 1979. 

Las primeras en salir del barco fueron la mujer y la hija del capitán de dos años, así como el primer oficial, que con una pequeña barca de remos, los vecinos Joan Martí Brull y Jordi Garreta se arriesgaron pese al temporal a llevarlos a tierra. Una vez que este aflojó, el resto de la tripulacion también fue evacuado. Por todo esto, fueron condecorados en la Casa del Mar con la Medalla de Salvamento, además de estos dos, Eugeni Soler, Pere Baró, J.Felip Ramírez, Miquel Urra, JoanBaeza, Joan Gómez, Adrià Martí, Manuel Ibáñez, Jordi Rocafort, Jordi Casagran, Daniel Ferrer y Santiago Quintana.

El Hotel Costa Brava les ofreció alojamiento hasta que regresaron a Galicia y el País Vasco.  

El barco iba cargado de material de construcción, cartón y jueguetes, y aunque no hubo que lamentar pérdidas humanas si que la mayoría de la carga quedó estropeada, eso si, los jueguetes que fueron llegando a la playa lanzados por las olas, hicieron felices a muchos niños la noche de Reyes.

Al cabo de unos días, llegó el armador gallego para evaluar los daños y pasar el parte a la aseguradora, e intentar reflotar el barco, recoger los restos de mercancía que le quedaban dentro y ver los desperfectos.  Poco después de su inspección, vieron que la suma era inasumible por la aseguradora, y se decidió desmontar la nave. 

Hasta finales de mayo no empezaron los trabajos de rescate de las mercancías cosa que preocupó al sector hotelero porqué no afectara al turismo en la zona, pero nada más lejos, el Bensu casi era un reclamo. En noviembre del mismo año, y después de algunos accidentes por parte de algunos curiosos que se subieron a la embarcación, empezaron las obras de despiece que se alargaron hasta el mes de abril de 1980, aunque fue el 12 de junio que se procedió a volar los últimos restos. 

La última actuación fue el 24 de abril de 1982 cuando una nave de la armada española, el ASO1 Poseidón, hizo explosionar pequeñas cargas para hacer desapareces los restos del Bensu. Un trabajo que tres años después de su accidente llegaba a su fin, creando un gasto para el Ayuntamiento, que tubo que asumir los trabajos de la nave de la armada y limpiar el fondo marino de la basura generada. 

Como anécdota os cuento, además de la tripulación, también se salvo a un pastor alemán y dos canarios. Del perro se hizo cargo una familia de Palafrugell, que le puso de nombre Bensu. Y como no podía ser de otra manera, hubo quién le supo sacar partido a tener un barco tan cerca. El director de cine Josep Antoni Salgot, filmó una escena en la playa con el barco de fondo, para la película Mater amatísima, protagonizada por Victoria Abril y Julito de la Cruz, presentada en el Festival de CAnnes del año 1980 y estrenada en Girona en el 1981. 
















Espero que os guste el vídeo! 




No hay comentarios:

Publicar un comentario

-